February 1, 2026
¿Con qué frecuencia pequeñas desviaciones en la selección de acero inoxidable han provocado retrasos en los proyectos, sobrecostos presupuestarios o incluso el desguace del producto? El acero inoxidable (SUS), aunque aparentemente sencillo, presenta desafíos complejos en la selección de materiales que requieren una consideración cuidadosa.
El acero inoxidable debe su nombre a sus excepcionales propiedades de resistencia a la corrosión. Definida como acero que contiene no más de un 1,2% de carbono y al menos un 10,5% de cromo, esta aleación forma una capa protectora de óxido de cromo que previene la corrosión.
A pesar de su historia relativamente corta, de unos 100 años, el acero inoxidable se ha desarrollado rápidamente. En contextos industriales, a menudo se lo conoce como SUS (acero inoxidable de uso especial), y los estándares japoneses JIS enumeran más de 100 especificaciones. Sus aplicaciones abarcan componentes de automoción, electrodomésticos, maquinaria industrial y utensilios cotidianos.
Las variedades de acero inoxidable difieren significativamente según la composición y los procesos de tratamiento térmico. Las tres clasificaciones principales son:
El acero inoxidable martensítico, que contiene entre un 0,1 % y un 0,4 % de carbono y entre un 12 % y un 18 % de cromo, logra una alta dureza mediante tratamiento térmico. Si bien es ideal para cortar herramientas, pernos y ejes, su mayor contenido de carbono reduce la resistencia a la corrosión, lo que lo hace susceptible a la oxidación en ambientes húmedos.
El tipo más utilizado contiene menos del 0,15% de carbono, entre el 16% y el 20% de cromo y más del 8% de níquel. Si bien no se puede tratar térmicamente para obtener dureza y es vulnerable al agrietamiento por corrosión bajo tensión inducido por cloruro, su excelente rendimiento general lo hace adecuado para aplicaciones químicas, alimentarias y médicas.
Por lo general, el acero inoxidable ferrítico sin níquel resiste mejor los gases que contienen azufre que los tipos austeníticos. Aunque es menos resistente a la corrosión, su menor costo lo hace adecuado para aplicaciones arquitectónicas y de electrodomésticos donde la alta resistencia a la corrosión no es crítica.
Más allá de la resistencia a la corrosión, el acero inoxidable presenta varias características importantes:
Ampliamente utilizado en productos para el hogar, elementos arquitectónicos, componentes automotrices, equipos industriales y aplicaciones energéticas debido a sus propiedades equilibradas.
Común en equipos de cocinas comerciales y arquitectura de interiores donde no se requiere una resistencia superior a la corrosión.
Preferido para herramientas de corte y componentes mecánicos que exigen una dureza excepcional.
Los coeficientes de fricción elevados pueden provocar que las conexiones roscadas se atasquen. Las soluciones incluyen recubrimientos lubricantes, control de torsión y evitar el apriete a alta velocidad.
Ningún acero inoxidable es completamente inoxidable. La selección adecuada requiere comprender las condiciones ambientales e implementar un mantenimiento regular.
La selección eficaz de acero inoxidable requiere un conocimiento profundo de las propiedades del material y los requisitos de la aplicación. Al analizar las características de rendimiento y los factores ambientales, los ingenieros pueden optimizar la elección de materiales y al mismo tiempo evitar errores de selección comunes.